Cines Astoria: la historia de un adiós
Qué es la cultura, es un conjunto de valores, lo que un hombre es capaz de expresar a través del arte, es transmisión y por ende un proceso enriquecedor. Pues bien todo eso es mentira, la cultura es mercado, igual que el arte, es mercado y por tanto un proceso enriquecedor, para unos cuantos como siempre.
Hace un par de semanas que en Alicante ha sudedido una catástrofe para aquellos que aún se resisten a apreciar la cultura como algo relacionado con el saber y el conocimiento. Ha caído un pequeño gigante, los viejos, incómodos, cutres y encantadores Cines Astoria. Los últimos en sucumbir a la presión de los centros comerciales. Gracias a Gran Vía, Panoramis, Puerta de Alicante Plaza Mar 2 y Vistahermosa ya no quedan cines de verdad. Ojo y no sólo los pequeños cines independientes han sufrido las consecuencias, quién va a mirar ahora la cartelera del periódico si en todos los cines ponen lo mismo, Sr. Dopazo recíclese, hágase un Arconada cualquiera que por ahí van los tiros.
Son tiempos tristes para el cine. El de verdad. Por delante nos quedan muchas horas de tiros, explosiones, caídas, sangre vísceras, rocky 6 y Alien vs. Godzilla. Un cártel póstumo fijado a la pared del Astoria dice Alicante una ciudad de cine sin cine, tantos millones invertidos en el megaproyecto ciudad de la luz, todos esos intentos en posicionar la ciudad como un referente de la industria, no nos engañemos, nunca seremos lo que pretendemos. Alicante es una ciudad de idiotas, en la que los caciques incultos de toda la vida gobiernan a golpe de capricho marbellí y cuyo único referente de verdad es el macho hércules gobernado por el Roca alicantino, ya sabeis.
Estoy triste y desolado, triste y enfadado, pero bueno si las buenas ideas no cuestan dinero, si gracias a la tecnologia digital hacer películas es más barato que nunca, Smoking room, La Fiesta, incluso La Bruja de Blaire, sin discutir su calidad artística costaron entre uno y cuatro millones de pesetas. Lo bueno del cine centrado en ideas es que no requiere presupuestos en sangre, explosiones o estrellas egocéntricas, no debe ser tan costoso amortizarlo, ¿tan cara es la distribución?
Pero coño tengo miedo, sueño con Schwarzengger haciendo un melodrama, pesadillas con Orlando Bloom haciendo un Shackespeare.¡Quiero despertar! Me sudan las manos, me tiemblan las rodillas, me despierto, corro a mi ordenador enciendo e-mule y me abrazo a él, gracias a Dios aún nos quedan los P2P, que por mucho que se ponga la ministra de in-cultura es LEGAL en este país, repito LEGAL. La cultura y el arte por definición son universales no pertenecen a nadie, ni siquiera al creador.
El cierre del último y único cine del centro de Alicante me obliga a plantearme lo de cine urbano. Esa idea de comentar películas ambientadas en escenarios cotidianos, películas reales y cercanas aunque duras, se ha esfumado ante la imposibilidad de poder ver este tipo de películas en esta ridícula ciudad. Deberé llamarlo Cine Fantástico, ahora leeré el Fotogramas y transcribiré críticas de películas exhibidas en otras ciudades. Tal cual.
Lo siento prometo ser más positivo próximamente, tomaré Prozac y lo intentaré. Siempre nos queda la posibilidad de una isla, la isla se llama Internet y promete liberarnos, tiempo al tiempo.
